16 de agosto de 2015

"QUE SEPA ABRIR LA PUERTA PARA IR A JUGAR..."

                                                                                                                         Conrad Javier

A veces pareciera que hubiesen pasado millones de años desde que dejamos de ser chicos y nos metimos de lleno en este mundo tan adulto, tan real, tan con los pies sobre la tierra.

Y digo “a veces”, porque a pesar de que hace siglos que no cantábamos canciones sobre brujas, sapos y payasos, que no leíamos cuentos donde todos terminan comiendo perdices y siendo felices, que no hacíamos dibujos con crayones, ni nos disfrazábamos, sorpresivamente, un día la vida nos brinda la posibilidad de volver a hacerlo…

 “¿Pero es que vos nunca fuiste chica?”, me preguntan mis hijas al borde del enojo cuando les prohíbo hacer algo. Y saben perfectamente que aquella frase me deja pensando…
Sí, claro que fui chica, pero es que fue hace tanto tiempo”, comienzo a explicarles, y sola me freno en seco antes de poder  terminar de hablar. 

Porque desde que ellas nacieron y yo estrené orgullosa mi título de madre, siento que eso, en parte, ya no es tan cierto.

Porque de pronto aparecieron en mi boca, como por arte de magia, todas y cada una de las canciones que me enseñaron en el jardín, porque volvi a tirarme al piso a pintar soles, nubes y casitas con chimeneas, porque volvi a tomar tés imaginarios en vajilla de plástico y les hice trenzas a las muñecas. Porque me volvi a subir a una calesita y anhelé sacar la sortija. Porque me dormí mirando dibujitos, escuché historias de príncipes que salvan a princesas ¡y hasta salté al elástico!

Y es que los hijos nos permiten soplarles el polvo a una infinidad de recuerdos maravillosos que teníamos olvidados.

Los hijos nos permiten revivir cosas que de otra manera, seguramente, no  podríamos disfrutar.

Los hijos nos obligan a volvernos más sensatos, más responsables, más maduros… pero, inesperadamente, también nos regalan la posibilidad de tomar un atajo corto hacia la etapa más lúdica y despreocupada de nuestras vidas… la niñez.



¡¡¡Feliz día a ese niño que, aunque a veces pareciera que no, afortunadamente sigue vivo adentro nuestro!!!  


(Post publicado en "Para Ti Mamá" por el Día del Niño, agosto 2014)



2 comentarios

  1. lo lindo de ntro trabajo que no olvidamos ser niños, sino lo recordamos cada dia colos niños de la guarde

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    1. Claro! Ahí vuelven a ser niños todos los días.
      Besos.

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