23 de abril de 2012

"MALA"


                                                                                                                         Cristina Minguillón


“Mala, malísima del Universo”… solía decirme mi hija menor a los tres años, en sus peores momentos de enojo.

Ella lo consideraba  el peor de los insultos y yo tenía que hacer un esfuerzo por no morirme de risa.

Cuando yo no quería consentir un capricho o no le permitía hacer algo, sabía que en cuestión de segundos escucharía la famosa frase.

Y era así, en femenino. Nunca, jamás de los jamases, existió la versión masculina dirigida a su padre.

La pediatra ya me lo había adelantado… “Hagas lo que hagas, siempre van a tener algo para reprocharte”.

En aquél momento mi atención se centraba en otras cosas,  pero cuando escuché el primer “MALA”, recordé sus palabras.

Las mamás somos las culpables de todo.

Y nunca entendí por qué, pero creo que es así.

Si se olvidaron de llevar algún material para la escuela, si no encuentran algo, si se pelearon con alguien, si les fue mal en una prueba, si simplemente están de mal humor…

Pónganle la firma… que en algo tuvimos que ver nosotras.












16 de abril de 2012

"DISPERSIONES AISLADAS"

                                                                                                                                 Armisén
 

LUNES, 7:50. Corro hasta el auto, si todo va bien, estamos llegando justo al cole. Mi hija menor se para en seco.

ELLA: ¡Maaaá! ¡Vení! ¡Rápido! ¡Mirá!
YO: ¿¿¿Qué pasa???
ELLA: Esa nube de allá arriba, ¿no tiene la forma de la República Argentina?
YO: …


MARTES, 19:00. Repaso de Ciencias Naturales con mi hija mayor, para la prueba del día siguiente.

YO: Entonces… ¿Entendiste todo? ¿Te queda alguna duda?
ELLA: Sí.
YO: ¿Sobre qué?
ELLA: Sobre el baile del viernes. ¿Me van a dejar ir o no?
YO: …


MIÉRCOLES, 20:30. La cena está lista. Mi hija menor sigue en la computadora, buscando información en “google”.

YO: ¿Encontraste la respuesta?
ELLA: Todavía no, pero a que no sabés una cosa…
YO: ¿Qué cosa?
ELLA: A que no sabés qué hora es ahora en Dubai.
YO: …


JUEVES, 7:45. Mi hija mayor todavía se está cambiando para ir a la escuela.

YO: ¿Te falta mucho? ¡No llegamos!
ELLA: ¡Nooooo!
YO: ¿Necesitás algo?
ELLA: ¡Síííí! Unas zapatillas negras que combinen con todo, otro jean, y un chaleco como el de…
YO: …

Pronóstico extendido para lo que resta de la semana: Dispersiones aisladas, con probabilidad de chaparrones. De seguir la situación así, podríamos estimar que lo que se supone, sería una simple tormenta, podría convertirse en cuestión de segundos en un verdadero tornado.

(Y por allá... ¿Cuál es el pronóstico?)



9 de abril de 2012

"PRIMERIZA"

                                                                                                                                Evangelina Prieto


Estaba sentada en la mesa de al lado del mismo bar, muy concentrada en su pequeño bebé. Tanto, que ni siquiera había reparado en mí, que la observaba.

Y al descubrirme, se puso a hablarme, como si intentara disculparse por algo.

“Es chiquito, tiene tres meses”, me dijo. “Me agarró grande. Yo ya tengo 46. Me agarró grande y experimentada. A esta edad ya viviste de todo. Pero también me agarró más miedosa. Cuando sos joven, te llevás el mundo por delante, no pensás tanto. Sos más inconsciente, y a veces eso es bueno. Hacés las cosas sin pensarlo dos veces. Y tenés más energía, también. El cuerpo te acompaña más. Pero yo estoy muerta de ganas. El me rejuvenece, él hace que quiera seguir aprendiendo cosas. A la noche me quedo horas mirando los canales de cocina. No sé cocinar, pero quiero aprender… para él, para que pueda cocinarle cosas ricas. Aprovecho que es chiquito y que tengo tiempo por delante, y aprendo”…

Y algo la hizo volver. El bebé se durmió, y ella lo acostó en el cochecito. “Perdón, te hago perder tiempo contándote esto, que ni debe interesarte”…

Y a mí sí me interesaba, claro que me interesaba escucharla. Si hasta me daban ganas de felicitarla, de abrazarla, de alentarla…

"Mis hijas van a estar casi terminando la secundaria cuando yo tenga esa edad", pensaba, "y ella recién empieza".

Hubiera podido seguir escuchándola, sin cansarme. Nunca me cansan esas historias. 

Pero ella prefirió seguir paseando. Seguir disfrutando con su bebé, de los últimos rayos de sol de ese viernes de otoño. 

Y lo bien que hizo…




© madre in argentina
MAIRA G. + ESTUDIO BULUBÚ