31 de marzo de 2011

"NOSTALGIA"

                                                                                                                                               Elena Odriozola

“Cuanto más  me acerco a los 40, más me alejo de poder volver a ser mamá”, me dice un poco angustiada una amiga.

 “¿Y vos querés volver a tener otro?”, le contesto sorprendida. “No sé si quiero… lo que digo es que a medida que pasan los años, pienso que me pierdo la posibilidad de tener otro bebé y me da como un no sé qué. Se me estruja el corazón… ¿a vos no te pasa?”.

Y sí, a mí también me pasa a veces, para qué les voy a mentir.
Me confundo pensando que es deseo, y en realidad es nostalgia.

Nostalgia de las tardes en la plaza, de los paseos en el cochecito.
Nostalgia de llevarlas dormidas en upa a la cunita, de acariciarles la manito mientras toman la teta, de sacarlas de la bañadera con el toallón de capucha. De quedarme acompañándolas en los primeros cumpleaños, de festejarles los garabatos y de cantar juntas las canciones de Adriana.

Tengo nostalgia de mis bebés, que ahora se maquillan y ensayan coreografías frente al espejo. Que van a pijamadas, que se eligen la ropa solas, que ahorran para comprarse un  mp4. Que todos los santos días preguntan cuándo van a poder tener celular y que ansían ser grandes.

Claro que tengo nostalgia… ¿O acaso a ustedes no les pasa?

 (Para las que pasaron por esto hace tiempo... ¿Hay alguna cosa que extrañan de aquella época tan maravillosa y agotadora? Para las que todavía tienen bebés... ¿Qué cosas imaginan que van a añorar?)


27 de marzo de 2011

" QUE SEAN FELICES Y COMAN PERDICES"




“¿Vos qué querés para nosotras?”, me dispara mi hija desde sus ocho años, acostumbrada  desde muy chiquita a hacerme esas preguntas que me dejan sin habla. “¿Que seamos inteligentes? ¿Que seamos prolijas?”, continúa.
“Que sean felices. Eso quiero”, le contesto. “¿Cómo felices?”.
Y ahí mismo me doy cuenta de lo abstracta que resulta mi respuesta.

“Que puedan estudiar algo que les guste mucho, que les apasione y luego trabajar en eso. Que tengan la suerte de enamorarse de alguien y ese alguien de ustedes. Que formen una familia con la persona que aman, que tengan hijos…”

Una cuando está embarazada simplemente desea que sean sanitos. Pero cuando tiene la suerte de que ese deseo se cumpla después quiere un millón de cosas para ellos.

No es desacertado que mi pequeña piense que las deseo inteligentes y prolijas. Porqué no pensarlo cuando diariamente pongo tanto énfasis en que no lleguen tarde a la escuela, en que se bañen, estudien y hagan la tarea, en que ordenen su cuarto…

Queremos que sean felices, pero muchas veces debemos recordarnos que de eso se trata el asunto.

Sí, que sean felices es lo que más deseo para ellas, con toda el alma.

Y no está de más refrescarnos la memoria cada tanto. Que al final se nos va la vida en cada cosa…

(¿Y ustedes? ¿Qué quieren para sus hijos? ¿Qué desean para ellos con el alma?)



25 de marzo de 2011

A MODO DE PRESENTACIÓN

                                                        misspink
Me inicié en esta feliz tarea hace ya algunos años.

De pronto, un buen día, me descubrí con la biblioteca repleta de libros sobre crianza, con la heladera abarrotada de postrecitos y mamaderas, con mi habitación, mis horas y mi vida invadida por ellas: mis hijas.

Pero el tiempo pasó y crecieron. Hoy tienen ocho y diez años. Ya cada una tiene su espacio, sus actividades, sus amigos, y yo... yo fui recuperando de a poco los míos.

Si me preguntaran qué clase de mamá soy, diría que "presente".

Soy una mamá que está, que las acompaña, que sigue aprendiendo.

Soy una mamá que elige reirse de sus equivocaciones y sus fallas.

Y soy también, una mamá que elige no reirse sola... prefiero reirme con ellas, mis compañeras de ruta (junto a mi marido) que con su existencia enriquecieron mi vida para siempre y les estoy profundamente agradecida por eso.
© madre in argentina
MAIRA G. + ESTUDIO BULUBÚ