18 de marzo de 2013

"QUIERO, QUIERO, QUIERO"

                                                                                                         Clarice Bean


Da exactamente lo mismo  que estemos en una farmacia, una casa de sanitarios, o en una mercería… sea cual sea el lugar, nuestros hijos siempre se las ingeniarán para encontrar algo que pedir, algo que les encante,  que los vuelva locos, que los haga rogar y suplicar.

Llantos o enojos, según la edad, estarán a la orden del día. ¿Quién no ha pasado por eso? ¿Quién no ha querido alguna vez ser tragado por la mismísima tierra o directamente salir corriendo?  "¿Me comprás? Daaaale, porfi, daaaale …”

Y  admitámoslo, unas cuantas veces, terminan ganándonos por puro cansancio.
Es en esos momentos, en que una cree y se autoconvence, de que sólo se trata de una etapa pasajera. Que después crecen y comienzan a entender un poco más la realidad que los rodea, lo que cuesta ganar el dinero, lo innecesario de algunas cosas por más que les gusten  mucho y eso de que uno no puede andar comprando todo lo que se le cruza por delante.

Sí, por suerte crecen y las cosas cambian. El tan temido “quiero” en algún momento desaparece dando paso a algo más reflexivo… el famoso “necesito”, que aunque suena un poco menos impulsivo y más consciente, esconde la misma intención… comprar.

“¿Sabés qué necesito?... Necesitaría comprarme… Voy a necesitar…”.

El verbo conjugado en todos los tiempos y modos posibles, pero siempre conservando la primera persona del singular, se hará escuchar en cada lugar al que concurramos con ellos, sin distinción de rubro.

Supermercado, librería, vivero, ferretería, veterinaria o  bazar, siempre recordarán que hay algo que están “necesitando”, que les está haciendo muchísima falta y que es de suma urgencia comprar.

Y al principio una caerá en la trampa, porque definitivamente suena distinto y una viene de años de cargar con el “quiero” a flor de piel.

Hasta que por fin, un buen día, se nos activará la alarma interna que nos alerta, y nos hará abrir los ojos… Es más de lo mismo, solo que encubierto, disfrazado y camuflado.

Sépanlo, para nuestros hijos, “quiero” y “necesito” son exactamente la misma palabra.





6 comentarios

  1. BUAAAHH!!! y yo que pensé que era sólo una etapa y después pasaba... me mataste la ilusión :-P

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    1. Mirále el lado positivo: ya sabés lo que se viene y "madre preparada, vale por dos".
      Besos!

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  2. jjajaja, tengo los dos, quiero, nena, 8 años... necesito, chico grande 20 años.... irá a terminar esto alguna vez?? será que tengo que casarlos ya?? un beso desde México

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    1. Acá en casa también tenemos de los dos!!! Y tengo mis serias dudas sobre que esto vaya a terminar algún día...
      Beso grande desde Argentina!

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    1. Como dije más arriba... "Madre preparada, vale por dos"!
      Besos.

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