26 de febrero de 2013

"¨¡ME ABURRO!"

                                                                                                                           Aushrinukas

“¡Estoy aburrida! ¿Qué puedo hacer?”, repite mi hija menor hasta el cansancio, cuando la computadora o la televisión quedan fuera de su alcance. Parecería ser que sin ellas, no existen más opciones.

Dibujar, leer… no son ofertas tentadoras Y la verdad es que, muchas veces, no estamos ni con las ganas ni con el tiempo como para ponernos a hornear galletitas o sentarnos a armar un rompecabezas con ellos.

“¡No vale!”, me reprocha  cuando prohíbo el uso de cualquier aparato tecnológico. “Cuando vos eras chica podías salir a la calle, con tus amigos. No te aburrías”. Y frente a semejante afirmación, me deja sin respuesta.

La muy viva sabe darme donde más me duele.

Tiene razón. Nosotros de chicos pasábamos mucho tiempo en la calle jugando. No dependíamos de un monitor para entretenernos.

Hoy están faltando bicicletas, patines, sogas, pelotas, elásticos, manchas y escondidas con amigos. ¡Y cuánto se siente!

La vida de nuestros hijos transcurre puertas adentro. En casa, en la escuela, en los talleres. 

Los anotamos en actividades extracurriculares porque les hace bien, les sirve, les gusta y también para que no se aburran.

Le tenemos terror a la palabra aburrimiento, porque a pesar de que los especialistas aseguran que aburrirse es de lo más sano y necesario, es uno el que carga con esa queja constante de “¡No sé qué hacer!”.

Y finalmente, la mayoría de las veces, terminamos cediendo. Terminamos resolviéndolo de la manera menos correcta y más fácil: “Bueno, prendéla. Pero un ratito nomás.”

Por el momento, mal que nos pese y a pesar de la culpa, estamos perdonados.
El día en que la calle esté habilitada nuevamente para los chicos, volvemos a hablar...


8 comentarios

  1. es triste pero tan cierto! yo llegaba del colegio agarraba la bici (o patines) y me iba con mis amigos del barrio hasta la hora de la cena a dar vueltas por ahi. NO habia peligros... hoy eso solo se puede dar dentro de los "countries" un concepto con el que no estoy del todo amiga. Besos

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    1. Definitivamente éramos más libres y nos aburríamos menos! Somos de otra época...
      Besos.

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  2. ¡Hola! Completamente de acuerdo. Hay situaciones universales. Pasa lo mismo por mi país...
    Me encanta este blog y por ello te he dejado un premio con todo mi cariño en mi rinconcito bloguero.
    ¡hasta pronto!

    http://canelaybach.blogspot.fr/2013/02/ilusiones-blogueras-un-premio.html

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    1. Gracias! Ya me voy para allá a buscarlo...
      Besos.

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  3. Les recomiendo ver PLAY AGAIN un film que se pregunta sobre cuáles son las consecuencias de una niñez puertas adentro como fenómeno mundial:
    http://www.youtube.com/watch?v=tfKwCpmH60w

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  4. Uff! Cuaaanta razón tenes!!! Que diferente fue nuestra infancia! A mi me genera mucha culpa el aburrimiento de mis hijas y por lo general termino cediendo a la pantallita salvadora :(

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    1. Totalmente diferente... Una pena que sea así, no?

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