7 de mayo de 2012

"EXTRAÑITIS"

                                                                                                                           Cristina Azocar Weisser


Sé que algún día voy a extrañar…

Tener que darles la mano para cruzar.
Recordarles que se cepillen los dientes.
Ir a buscarlas a un cumple.
Sentarme a hacer la tarea con ellas.
Atarles los cordones de los patines.
Llevarlas a la pediatra.
Prohibirles comer más caramelos.
Atarles el pelo con una colita.
Firmarles el cuaderno de comunicaciones.
Decirles varias veces que apaguen la luz de una vez y se duerman.


Porque ya ni recuerdo cuándo fue la última vez que…

Jugaron con masa.
Dibujaron un garabato.
Les dio miedo un monstruo.
Dieron vueltas en una calesita.
Se durmieron a upa mío.
Lloraron en la pediatra.
Pidieron una cocinita para el cumple.
Anduvieron en la bici con rueditas.
Se disfrazaron de princesas.
Durmieron con la luz prendida.


Es así. Se pasa de una etapa a la otra, sin previo aviso.

Simplemente un buen día, dejan de hacer determinadas cosas y comienzan a hacer otras.

Y a nosotras nos toma por sorpresa. Así, como quien no quiere la cosa, de pronto prestamos un poco más de atención que de costumbre, y percibimos el cambio.

Descubrimos que están más grandes...  
Y nosotras más viejas, claro.



9 comentarios

  1. porque siempre me hacesssss llorarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!
    Darle la teta
    Cambiarles los pañales
    verla gatear
    no dormir de noche...
    eh, bue este último punto no creo que lo extrañemos, o si?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay cosas que dan nostalgia, y otras... que se agradece que ya hayan pasado, no?

      Besos!

      Eliminar
  2. A mi me pasa de notarlo bastante. Algunas veces me extraño y extraño. Otras veces, me colma de felicidad y hasta alivio verlos tan grandes, aunque vienen otras cuestiones nuevas. Al crecer también te extrañás de lo diferente que se hacen a los niños que supieron ser.
    Siempre noto el paso del tiempo. Me miro al espejo y no encuentro a esa que era cuando hacía todas esas cosas que ya no hay que hacer. Y ellos no son aquellos que tengo guardados y pegados por todos lados en fotos. Los hijos te dan una pauta clarísima del paso del tiempo y del valor del tiempo invertido en ayudarlos a desplegar sus alas para algún día levantar vuelo. Y encuentro que eso le da sentido a mi vida además de otras cosas que hago por mi propio vuelo. Muy linda reflexión.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Ah y me estas haciendo llorar!!!!!!!!!!!!!!! mis bebuchos cumplen dos años el viernes!!! quiero clonarlos y que se queden a esta edad. NO PUEDE PASAR TODO TAN RAPIDO Y POR DOS Y NO ME DEJAN REPETIR!!!

    los voy a extrañar asi de chiquitos pero bueno supongo que lo mejor estas por venir, no? asi me dice su papa....

    gracias, sigo llorando y no se cuanto tiempo más,

    lucre

    ResponderEliminar
  4. Hola!!!
    Pasa algo muy raro con esta entrada. Entro a la foto de la lluvia y llego aqui... raro.
    Pero en realidad venia a avisarte que te dejè un premio en mi blog.
    Gracias por siempre hacerme reir, y llorar tambièn y abrazar y bbesar por latgo rato a mi hija cada vez que te leo.

    ResponderEliminar

© madre in argentina
MAIRA G. + ESTUDIO BULUBÚ